Discriminación y otras cosas de la civilización

celda¿Qué hora será?…¡Uf!, qué dolor de cabeza. ¿Qué ocurre? ¿Dónde estoy? Por favor, ¿qué es esto? ¡Estoy en una celda! Socorrooooo. Socoroooo. Por favor, enciendan una luz, esto está muy oscuro. Socorroooooo. Dios mío, Dios míoooo. SOCORROOOO.

Tengo que calmarme. Vamos, intenta recordar. Respira hondo…Así.

Ahora recuerdo, viajaba con mi familia a otro país ¿Dónde están ellos? ¡¡¡EEEhhhhh!!! Por favor, guardias, ¿dónde está mi familia? ¿Qué les habéis hecho? Noooo. ¡Cabrones! ¿Dónde están? ¿DÓNDE ESTÁAAAAAN?

Me he vuelto a quedar dormido, no sé cuántas horas llevo aquí, sólo sé que nadie puede oirme. Nadie quiere oirme. Ya no puedo gritar más, mi voz se ha roto. Me es imposible seguir suplicando al aire. Necesito saber de mi familia, ¿qué le han hecho? ¿Dónde la han encerrado? Lo último que recuerdo es que me metieron en esta celda y les vi alejarse llorando. Lentamente. Dolorosamente.

¿Quié ha podido hacernos esto?

Tengo sed. Me muero de sed. Por favor, agua…agua…

Otra vez me he dormido. Malas noticias: no ha sido una pesadilla.

Ahora recuerdo, estarán pasando los efectos de alguna droga. Han tenido que drogarme, dormir tanto no es normal en mí. Estábamos en un lugar grande. Sí. Había mucha gente. Recuerdo el bullicio.

Llevábamos muchas maletas. Ella empezó a llorar al llegar a aquel mostrador. Había una chica detrás de él. “Lo siento”, dijo ella mirándome a los ojos con una sonrisa. “Eres demasiado grandote”.

Por eso me han encerrado. ¡Por grandote!.

Si hubiera sido delgado ahora estaría con elllos. Si hubiera sido canijo, ahora podría besarlos. Nos reiríamos todos, como siempre.

Si no hubiese pesado tanto…podría viajar en cabina.

Me llamo Coco. Soy un labrador. Grandote, saludable, cariñoso y bonachón. Las compañías aéreas y las leyes internacionales de aviación me discriminan por razones de peso. No dan opciones. Si eres grande, tienes estatus de maleta, no de ser vivo. Soy parte de la familia, pero debo viajar en bodega.

¿Esto es civilización?

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6 comentarios to “Discriminación y otras cosas de la civilización”

  1. Pues ya lo ves guapa, no entiendo por qué no pueden viajar en cabina dentro de su jaula. Delante de los primeros asientos donde van las cunas de los bebés cabrían perfectamente.
    Besos

  2. Pues eso digo yo, hijo, pero lo hemos intentado todo y nada ni comprando dos billetes para él ni viajando en business, ni con bozal, ni con pañales…hasta he pensado ponerle sombrero y gabardina y hacerle pasar por un señor muy peludo a ver si colaba!!!!
    Besos

  3. jajaja, sí no estaría mal seguro que es más humano que muchas de las personas que entran…

  4. Yasmina Says:

    Dios, se deberían revisar todas esas leyes restrictivas hacia nuestros niños, que para millones de personas suponen parte de SU FAMILIA. La insensibilidad general hacia la angustia y la ansiedad de nuestras mascotas en casos como los de un vuelo (con lo habitual que es coger un vuelo para millones de personas cada día) deberían ser PENADAS por ley. Tantas leyes de protección d los derechos de los animales (que por cierto nadie vigila que se cumplan, y que se pasan por la torera continuamente) y luego nos los catalogan de MALETAS. Será posible!

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